Haga clic aquí para rezar el Rosario de Hoy
Haga clic aquí para la Guía del Examen de Conciencia
Haga clic aquí para rezar el Ángelus o la Regina Coeli




Novena a Nuestra Señora de los Dolores

 

Nuestra Señora de los Dolores
 
 
Por la señal de la Santa Cruz, De nuestros enemigos,
Líbranos Señor, Dios nuestro.

En el nombre del Padre, Del Hijo,
Y del Espíritu Santo, Amén.
 

ORACIÓN INICIAL

Oh Virgen, la más dolorosa del mundo después de tu Hijo, a cuyos dolores estuviste perpetuamente asociada: te ruego que me alcances fortaleza para sufrir por mis pecados, como tú sufriste por los nuestros, a fin de que, crucificando mis pasiones y concupiscencias en la cruz de Cristo, llevando la cruz de mi deber por el camino de mi vida, caminando en pos de mi Señor y perseverando constantemente a tu lado, oh Madre mía, al pie de la cruz de tu Hijo, viva siempre y muera contigo, redimido y santificado por la sangre preciosísima de nuestro Redentor. También te pido, por tus dolores, que oigas mi petición en esta novena y, si conviene, me la concedas.

Rezar la oración del día correspondiente:
 
 

[Primero]       [Segundo]       [Tercero]       [Cuarto]

[Quinto]       [Sexto]       [Séptimo]       [Octavo]       [Noveno]


 

 
DÍA PRIMERO

Oh Virgen Dolorosa, siendo tú árbol florido y fructuoso, fuiste tan afligida, y yo árbol seco e inútil, quiero vivir regalado y soy impaciente de toda molestia y adversidad. Te ruego me concedas espíritu de penitencia, humildad y mortificación cristiana para imitarte a ti y a tu amado Hijo, crucificado por mí.

Oración final para todos los días.

 
 

DÍA SEGUNDO

Oh Virgen Dolorosa, por el dolor que sufriste cuando el anciano Simeón te profetizó las contradicciones con que el mundo había de perseguir a tu Hijo, te suplico no permitas que yo me encuentre entre los mundanos enemigos de tu Hijo, sino entre los que profesan dócilmente su doctrina y la reflejan en sus costumbres verdaderamente cristianas, para que sea también de aquellos a quienes Él será resurrección y vida.

Oración final para todos los días.

 
 

DÍA TERCERO

Oh Virgen Dolorosa, por el dolor que tuviste cuando el soberbio y ambicioso Herodes quiso dar muerte a tu Hijo, que venía a darnos vida, líbrame de toda ambición y soberbia y haz que, en vez de arrojar de mi lado a tu Hijo, le llame a mi, y, pospuestos todos mis intereses, le haga reinar sobre mi, siendo yo su vasallo fiel y obediente, para reinar con él en la gloria.

Oración final para todos los días.

 
 

DÍA CUARTO

Oh Virgen Dolorosa, por el dolor que sufriste cuando perdiste a tu Hijo en Jerusalén y estuviste tres días buscándole, te suplico que nunca yo le pierda por el pecado y que, si le pierdo, le busque con arrepentimiento, y buscándole, le halle con la sincera confesión en el templo y le conserve con verdadera religión.

Oración final para todos los días.

 
 

DÍA QUINTO

Oh Virgen Dolorosa, por el dolor que tuviste cuando por la calle de la Amargura acompañaste a tu Hijo hasta el Calvario, haz que yo también le acompañe, llevando la cruz que su providencia me ha dado, con humilde paciencia y digna constancia, sufriendo bien todas las molestias que vengan de mis prójimos.

Oración final para todos los días.

 
 

DÍA SEXTO

Oh Virgen Dolorosa, por el dolor que tuviste cuando viste a Jesús clavado en la cruz, concédeme que yo me aproveche de los frutos de su pasión, que sea un cristiano verdadero, crucificado con Cristo, y que considere como una honra el padecer y sufrir algo por ser cristiano y practicar las virtudes cristianas.

Oración final para todos los días.

 
 

DÍA SÉPTIMO

Oh Virgen Dolorosa, por el dolor que sufriste al recibir a tu Hijo muerto y bajado de la cruz, te suplico me alcances el perdón de mis culpas, que fueron la causa de su muerte, y que sus heridas se graben profundamente en mi memoria y mi corazón, como testimonio de su amor, para que le ame hasta la muerte.

Oración final para todos los días.

 
 

DÍA OCTAVO

Oh Virgen Dolorosa, por el dolor con que acompañaste a tu Hijo a la sepultura y allí le dejaste sepultado, concédeme que yo muera con los auxilios de la religión y sea sepultado entre los fieles cristianos con Cristo, para que, en el día del juicio, merezca resucitar con los verdaderos cristianos y ser llevado a la derecha de Cristo.

Oración final para todos los días.

 
 

DÍA NOVENO

Oh Virgen Dolorosa, concédeme que así como tú, por tus dolores, recibes gran gloria en el cielo y triunfas allí como reina gloriosa de los mártires, así yo también, después de una vida mortificada con Cristo, merezca vivir eternamente en la gloria, dichoso con Cristo. Concédeme, oh Reina de los mártires, vivir en la cruz con paciencia, morir en la cruz con esperanza y reinar por la cruz con gloria.

Oración final para todos los días.

 
 

ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS

Acuérdate, Virgen Madre de Dios, cuando estés en la presencia del Señor, de hablar en favor nuestro y que aparte su indignación de nosotros.

Oh Santísima Madre, hazme esta gracia: fija en mi corazón con eficacia las llagas de Jesús crucificado.

Haz que de Cristo en mí lleve la muerte, que participe su pasión y suerte y medite en sus llagas apenado.

Para que no arda en los eternos fuegos, defiéndeme tú, oh Virgen, con tus ruegos, en el día del juicio.

Y tú, oh Cristo, al salir yo de esta vida, por tu Madre querida, haz que llegue a la palma de victoria.

Cuando mi cuerpo muera, haz que mi alma adquiera del paraíso la gloria.

Rezar siete Avemarías:
Dios te salve María llena eres de gracias el Señor está contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la ahora de nuestra muerte. Amén.
 
Ruega por nosotros, Virgen dolorosísima, que estuviste constantemente junto a la cruz de Jesucristo.

Nuestra Señora de la Buena Muerte, ruega por nosotros.
 
Oremos: Te rogamos, Señor nuestro Jesucristo, que interceda ante tu clemencia la bienaventurada Virgen María tu Madre, cuya alma atravesó la espada de dolor en la hora de tu Pasión. Lo pedimos por ti, oh Jesucristo, Salvador del mundo, que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

San José, ruega por nosotros.
 
En el nombre del Padre, Del Hijo,
Y del Espíritu Santo, Amén.
 
 
Recomendamos:





 
 

Los comentarios no están permitidos.


REZACONMIGO.COM | donde rezas acompañado  | Inicio |


¡Jesús en Ti Confío!


Términos del BlogPrivacidad

Miembro de Blogs católicos
REZACONMIGO.COM
donde rezas acompañado
Creative Commons Attribution-Noncommercial

Copyright © 2017 by rezaconmigo.com



| Nosotros | Santo Rosario | Divina Misericordia | Santísima Trinidad | Oraciones | Píldoras de Fe | Contactarnos | Calendario |